Los vaqueros, fuera de los juzgados

28 de mayo de 2014

El Colegio de Abogados reparte a los jóvenes recién titulados un libro que le regaló una editorial que recomienda a las letradas no ponerse botas con falda ni abusar del perfume. 


Páginas de la obra y, resaltadas, las recomendaciones de vestuario para los abogados y abogadas. la opinión
"La elegancia es una forma de hacerse respetar". Esa es una de las máximas que utiliza el decano emérito del Colegio de Abogados de Sevilla, José Ángel García Fernández, para justificar los consejos que les da a los jóvenes letrados en su libro titulado Vademécum para abogados noveles. La obra, que fue repartida por el Colegio de Abogados de A Coruña a los titulados recién incorporados a la profesión, advierte a los licenciados de que "el que no tiene un traje negro no va a ninguna parte".

El colectivo de abogados coruñeses Iniciativa 542.2 denunció la entrega del volumen y exigió su retirada a la organización colegial por sugerir "pautas de vestuario sexistas y trasnochadas". Desde el colegio admitieron que no se habían leído los libros, ya que se los había regalado una "prestigiosa" editorial para que los repartiese entre los recién titulados.

Para el autor, los letrados faltan al respeto a la Justicia cuando se ponen la toga encima de unos pantalones vaqueros o no llevan corbata. "En aras del buen gusto y de la dignidad y prestigio de la toga", el autor del libro recomienda a los jóvenes vestir con tonos oscuros. "Cuando un letrado no viste el traje profesional con cierta distinción y buen gusto, no solo no se respeta a sí mismo, sino que difícilmente logrará hacerse respetar", asegura, al tiempo que destaca que el traje y la corbata son "piezas indispensables".

Las camisetas con publicidad o de colores oscuros, los pantalones vaqueros, los pins, el calzado deportivo y los tatuajes no son "aconsejables", según el decano emérito del Colegio de Abogados de Sevilla. El autor del libro destaca que la corbata da "sensación de seriedad" a los hombres, "al igual" que el traje de chaqueta a las mujeres, a las que recomienda no llevar pendientes muy grandes, pantalones vaqueros, uñas pintadas de colores estridentes, bolsos de lona o similares, camisetas, zapatos de suela gruesa o plataformas, pins y tatuajes. "Las letradas han de desterrar de su entorno el llevar botas vistiendo falda, así como los escotes profundos, las faldas demasiado cortas y abusar del perfume", indica el libro.

García, además, aconseja a los abogados tener en el despacho una corbata de repuesto "por si se produce una inoportuna mancha". Eso sí, las corbatas que utilicen deben ser "sobrias" y huir "de colores chillones y de extravagantes dibujos". Los profesionales, según el libro que les entregó el Colegio de Abogados de A Coruña, deben guardar en sus despachos un desodorante y una máquina de afeitar.

En cuanto a la higiene personal, los letrados que deseen triunfar tendrán que dar la impresión de estar "recién duchados" y tener los dientes "relucientes". El cabello es importante tenerlo "brillante", por lo que deben evitar "la caída del pelo y la caspa", que son "solucionables con productos farmacéuticos". García también ordena a los letrados llevar las uñas "bien cortadas" y, a las mujeres, llevar una manicura "discreta" y con colores "no demasiado estridentes".


Publicado o 27/05/2014 en www.laopinioncoruna.es

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