La Ley de Planta decae, pero no se detiene su proceso de elaboración

27 de octubre de 2014

Antonio Dorado explica que cada vez hay más gente que apoya los tribunales provinciales.


Edificios dos xulgados da Coruña
"Se han dado pasos rompedores en exceso, pero cada vez hay más gente que está convencida de que la solución tiene que pasar por la concentración de los tribunales", afirmó el nuevo secretario general del Ministerio de Justicia, Antonio Dorado, durante su participación en el Encuentro Santander Francis-Lefevre sobre La Ley de Planta y Demarcación Judicial.

El nuevo ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha decidido mantener la actual estructura de partidos judiciales, dentro de su filosofía de no mantener debates innecesarios. Sin embargo, el ministro ha matizado que es necesario "quitar el corsé del partido judicial" para lo que es necesario seguir reflexionando.

Para Dorado, que ha sido durante los últimos años quien ha pilotado los estudios sobre el cambio de la Planta Judicial, la muestra de que acabará imponiéndose el tribunal provincial frente a los partidos judiciales es que "no ha habido una ruptura entre los Gobiernos del PSOE y los del PP con el modelo planteado, por eso soy optimista de que al final se impondrá este modelo, sin dudarlo".

Según cuenta Iuris&Lex, la revista jurídica digital de elEconomista, Dorado considera que el problema que tuvo que afrontar el plan es "que no pasó de ser un proyecto de laboratorio".

La decana del Colegio de Abogados de Madrid, Sonia Gumpert, dijo que "creemos que la proximidad del juez debe mantenerse, ya que se trata de un sistema que aunque sea del pasado está funcionando y lo que funciona hay que mantenerlo. No es necesario cambiarlo todo y la racionalización del sistema debe tener al ciudadano en el centro, incluso por encima de los motivos económicos".
Diferencias de trato

A favor del proyecto se mostró el presidente del Consejo General de Colegios de Procuradores de los Tribunales, que argumentó que en la actualidad "hay ciudadanos de primera, segunda y tercera". Los ciudadanos de primera son los del partido judicial de la capital de provincia, que gozan de unos juzgados con servicios de refuerzo, jueces especializados y en los que se tarda en obtener un divorcio seis meses. El segundo nivel lo componen los de los partidos judiciales de grandes ciudades, en los que se tarda un año en obtener un divorcio. Y están los ciudadanos de partidos judiciales pequeños, que no cuentan ni con servicios de apoyo ni con jueces especializados, lo que lleva a que un divorcio dure dos años.

El presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, dijo que "el partido judicial se va a quedar en una cuestión de lo Civil, porque lo demás ya tiene ámbito provincial, por eso la naturaleza de las cosas llevará a que al final estos asuntos concluyan en un juzgado de ámbito provincial y, a este respecto, el expediente digital va a jugar un papel decisivo".


Publicado o 27/10/2014 en www.eleconomista.es

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