A utilización dos medios de comunicación e a manipulación das noticias forma parte dunha estratexia do poder para ocultar a realidade e para criminalizar os cidadáns cando exercen o seu lexítimo dereito a manifestarse ou a realizar unha folga. Nesas situacións, a policía está precisamente para defender o exercicio deses dereitos, non para reprimilos.
A continuación, reproducimos un artigo de Félix Soria sobre a utilización do grupo ou grupos denominados "Resistencia Galega" para ocultar os erros e excesos da policía durante a súa actuación nas Marchas da dignidade.
El Gobierno y sus medios ocultan las chapuzas de Interior detrás de un "ejército" inventado: Resistencia Galega
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Sonrisas aparte, a poco que el lector gallego razone, esos textos también causan perplejidad, repugnancia y vergüenza ajena.
Es evidente, una vez más, que las derechas política y mediática [la segunda al servicio de la primera] están empeñadas en identificar el mayor número posible de protestas antigubernamentales con el fenómeno de la violencia.
Vincular de forma estrecha y directa las Marchas de la Dignidad con episodios y siglas que forman parte del residual mundo de la violencia política es, cuando menos, una canallada, además de una demostración inequívoca de que hay editores y periodistas que han renunciado al negocio de informar para dedicarse al negocio de manipular... Y hacer caja.
Es más, los inspiradores y los autores directos de esas informaciones se han regodeado en su ignorancia al inventar datos y afirmar, entre otras falacias, que Resistência Galega organizó el viaje de "entre 150 y 200" gallegos violentos [hay quien incluso los cifra en 600] para ejecutar en Madrid una acción de "guerrilla urbana".
Otra cosa no, pero imaginación hay a raudales.
Del manifiesto de un grupúsculo a la "ETA gallega"
Tirando largo, esos grupos o células coordinadas entre sí (o eso parece) apenas sumaban una veintena de personas, casi todas de veintitantos años de edad y ex militantes o ex simpatizantes de diferentes organizaciones nacionalistas, en su mayoría procedentes de Asambleia da Mocidade Independentista (AMI).
A fecha de hoy, también tirando largo, los independentistas que actúan bajo la denominación Resistência Galega apenas suman medio centenar de personas.
Hacer comparaciones entre Resistência Galega y ETA no es absurdo, sino aberrante.
Los medios que difunden semejantes lucubraciones desinformativas hacen un flaco favor al conocimiento de los hechos y a la comprensión cabal de la realidad.... ¡Y lo hacen de forma premeditada!, en este caso con la manifiesta intención de desprestigiar el 22M y de conducir el debate político al escenario que más interesa al PP y al actual Gobierno: la violencia.
¡Exagera que algo queda!
Llevado al paroxismo, ese afán por satanizar a los contrincantes políticos ha provocado que los amigos de enlodarlo todo conviertan a Resitência galega en poco menos que ¡una guerrilla urbana capaz de poner en apuros a 1.700 policías antidisturbios!
[Lógicamente, para la cúpula del Ministerio de Interior es más cómodo exagerar la capacidad de varias decenas de individuos violentos que sentarse, reflexionar y analizar cómo narices es posible que el operativo policial estuviera tan mal organizado que hubo agentes que quedaron aislados en la refriega y fueron agredidos por grupos de diez, quince o a lo sumo veinte violentos, tal como demuestran los numerosos vídeos difundidos]
En fin, que el Gobierno no solo confunde economía real con macroeconomía, sino que además se ha echado al monte de las mentiras en asuntos de seguridad y libertades civiles. Y detrás del Gobierno los medios que han convertido el negocio de informar en el negocio de manipular.
Sobre a manipulación permanente na Televisión de Galicia é moi recomendable consultar o blog Eu non manipulo, elaborado polo Comité de Empresa.
A última entrada titulase, moi significativamente, "Paula Prado, a protexida"